Yo nunca viví sola.
Yo nunca viví sola. No es la primera vez que me viene a la cabeza este pensamiento..Nunca viví sola. O con mis padres, en la universidad compartí piso, volví a mi casa un tiempo, vine a Lisboa y compartí habitación, luego en pareja, ahora más que familia. Nunca viví sola. Nunca pude tener todo a mi forma, a mi manera, ni siquiera la decoración, menos lo que va en las paredes, o sea, el propio sitio.
Es que nunca viví sola. Me atormenta esto.
Es como que siempre desee y no tuve el valor y amiga mía, el dinero. Ahí vamos a hurgar en la llaga, a ver si eres en verdad tu Cris, déjame verte la herida supulenta. Pues ahí está el porqué. Lo precario, lo de pobre nace crece y muere pobre. Y pobre pudiente pero sin poder hacer las cosas sola.
Porque no tengo perras y por lo tanto no tengo poder de decisión. Si algún día lo tengo será eso lo que parta todo, no el dinero, el poder de decisión. Porque tener el poder y mandar es muy suculento y a nadie le gusta que le amarguen el dulce.
Mientras tanto, tengo que aceptar, ¿o me estaré conformando?