Mínimo y suficiente
Todas y cada una de las afirmaciones que se leerán a seguir han sido pensadas por una cobarde.
La verdad es que no tengo alternativa viable y hacer porque aparezca una es demasiado esfuerzo.
Es decir, no hago las cosas porque la ley del mínimo esfuerzo rige mi vida.
En ese comodismo encuentro un vacío que me mantiene insatisfecha e infeliz pero es que la alternativa parece siempre peor.
La salida tiene que venir del otro, yo no quiero dar ese paso. O del camión.
Mientras tanto sigo sin afrontar la realidad de mii edad, mis elecciones, mis errores, mis arrepentimientos y mis ganas de cambiar sin esforzarme.
Eso no existe.
Siempre buscando una excusa para no hacer.
O para hacer lo mínimo.
Lo mínimo y suficiente.
Mínimo y suficiente, ese sería un buen resumen.
Un buen epitafio.
Aquí yace una cobarde, hizo lo mínimo y suficiente.