Llega a una cúspide y explota.
Abrázame muy fuerte; es una tortura a todos los niveles… Esto se va a llamar: de por qué Juan Gabriel nos escarbó a todos el corazón. Espéralo largo porque, amor, esto es de llorar en alto.
Capítulo 1: Decálogo de una canción.
Juan Gabriel, lo localizas, sí o sí, o si no, te quitan la nacionalidad.
Genio.
Hay muchas más canciones suyas que conoces sin acordarte de que las escribió él, porque o las conociste cantadas por otra persona, o simplemente están tan metidas en la memoria colectiva que ya no son de nadie, son de la música.
Pues ese es y será el Divo de Juárez, Don Alberto, Juan Gabriel.
Y Abrázame muy fuerte es para mí, para mí, insisto, para mí, SU canción.
Muchas más me fascinan, muchas más me hacen llorar y sentir y latir más rápido y bombear con fuerza el corazón, pero Abrázame muy fuerte es que es superior a mis fuerzas. ¿Reiterativo, acaso? Efectivamente.
Para empezar, el título es priceless, o sea, se siente en cuerpo, carne, piel y alma. El título es osmótico, es de fusionarte con otra persona.
Todos sabemos lo que es que nos abracen fuerte. Es que la siento en toda la caja del pecho solo con el título. Abrázame muy fuerte amor, manténme así a tu lado. Es, abrázame y no me sueltes, es abrázame y hazme sentir que me estás abrazando, hazlo con fuerza porque no me quiero ir de ese sitio, y ese sitio es tu abrazo, y ese lugar es un bunker de protección masiva. Y amigo mío, querido y preciado, eso es solo el título.
La canción es una historia de amor, pero no es solo de amor, de ay te vi y me enamoré y ahora quiero estar contigo para siempre. No, es mucho más que eso.
Es una historia de vida, de su vida, de su más intrínseco ser, contándole todo lo que le ha pasado hasta ahora y por qué ahora tu abrazo es tan importante.
Si no te importas voy a super personalizarlo en ti, y en mí, en los dos, como si algo fuese real. Porque si Alberto no escribió esto siendo purita verdad, y lo inventó como muchas de sus otras canciones que las inventaba de su maravilloso instinto romántico para imaginar el amor. Si no era real, te juro que así se siente. Así que, personalizado en ti, lo voy a deletrear.
Y empieza ni más ni menos que por el principio, empieza diciendo Cuando tu estás conmigo, todo lo que yo he vivido ha valido la pena. Siendo todo lo que pasó hasta ahora un agujero negro de vida, una absorción en negativo que no me había dado cuenta de que era una real mierda hasta que te conocí y vi la luz. Dale!
Y solo vamos en dos frases.
Te juro, que es que me explota la cabeza cada línea. No se puede ser tal escándalo.
No me lo creo ni yo, ni él. No te lo creas tú, porque Juan Gabriel tampoco sabe si es un sueño o es una realidad. Y de repente está contigo y se siente así.
Y no lo dice de cualquier forma. Pequeños toques de cuerda y un susurro.
Nada es como ayer.
Ayer era otra cosa, el tiempo que pasó por mí y por mi gente, nos arrasó, es malo y es oro si estás conmigo. Decime, boludo, si estás para acompañar este devaneo porque necesito que remes conmigo en este barco y que vayamos los dos en vórtice hasta el centro de este universo. Que sea un hueco, un remolino que nos succione al medio del océano y oigamos esta canción para siempre mientras nos hundimos.
El tiempo es cruel y a nadie quiere.
Abrázame muy fuerte, yo quiero agradecerte y corresponderte, porque nunca fui partidario del dolor.
Pero me tocó sufrir.
Fue esta la vida que me tocó vivir; lo viví, lo sufrí. El tiempo no se detiene para que me recupere, pero llegaste tú y el tiempo sigue llevándonos sin fin. Pero si tú me abrazas, vamos juntos. Abrázame fuerte para aguantar el embate del tiempo que me viene pegando en la nuca desde que recuerdo.
Las estrellas ahí, que están mirándonos desde arriba, viendo cómo volamos, embolados, nos observan y yo las miro y solo veo te quieros, te quiero en cada estrella.
Por eso, abrázame porque si tú estás conmigo, esto es oro.
Fuerte, muy fuerte y más fuerte que nunca, yo no sé si está pasando el tiempo o tú lo has detenido. Explícame esto, porque juro que estoy incrédula con tanta prosa y tanta poesía.
Gracias por cada momento.
Mira conmigo, mira conmigo al cielo porque no tengo más cómo decírtelo.
Seguimos dando vueltas, seguimos siendo arrastrados por una corriente que se llama tiempo y no tiene fin, pero míralo, míralo conmigo.
Quiero corresponderte y no tengo más que las estrellas para decirte lo que te quiero, no tengo más, seguimos flotando, abrazados y no nos detenemos, pero abrázame muy fuerte amor.
Que no me importa saber quién es uno. No importo yo, quiénes son, quién eres tú, el tiempo nos da pal pelo a todos y ni le importamos, pero abrázame muy fuerte, amor.
Y CHAN!!! Ese final.
Esta canción es un tornado que empezó con una brisa fresca y se hizo huracán en 4 minutos casi exactos. Llega a una cúspide y explota. Estalla. Se expande en ondas infinitas y te revienta los tímpanos. Chan! Acabó.
Es inmensa esta canción. No puedo con ella, es que me sube la tensión y me va a dar un stroke en alguna arteria, porque siento que tiene que parar en algún sitio físico para hacerlo real. No puede ser que me provoque tal cosa.
Tal cosa como esta infinita necesidad de decirte todo.
No creo que se entienda nada de esto y solo comparto que será necesario escuchar esta canción en loop. Así la escribí.
Por cada estrella que aparezca.