cartasenario

Este adiós no maquilla un hasta luego.

Quería empezar a decir adiós.

Bien, desdramaticemos, es un comienzo.
A pesar de lo que yo misma pienso de mí, soy bastante buena con algunos propósitos... seguir escribiendo todos los días, no dejar la racha de la coruja, acabar tu último capítulo.
Y el de hoy, bueno, ayer y algunos días es dejar de buscarte. Se acabó, casi, el stalkeo baby reindeer.
Lo intento y ni siempre consigo. Pero de diez veces al día pasar a dos, chica. no sé, a mi me parece un logro.
Dejar de fumar se debe sentir así, hasta un dolor físico. Una pulsión nerviosa automática. Es lo más difícil, controlar ese impulso tan automático que es inconsciente. La mano va y busca el espacio y lo hace sin pensar.
Culpo a mi mano por hacer caso a una parte de mi que no es consciente. Maldita.
Quien manda soy yo.
Peor, mando yo y contra mí.
En fin, ¿es el principio del final?
¿Lo es?

Me temo que sí.

“Este adiós no maquilla un hasta luego
Este nunca no esconde un ojalá
Estas cenizas no juegan con fuego
Este ciego no mira para atrás”

Casi me alegro.