De una salida.
Muerto el perro, se acabó la rabia.
Se acabó el misterio o lo que yo creía que era medio que misterio, para los otros, pero no para mí, absurda as always, porque yo de pura stalkeada lo sé hace meses.
Lo que pasa cuando la información está ahí pero no se encuentra, no es porque no quiera ser encontrada, es por falta de interés.
Si no tienes curiosidad, no morirás, querido gato.
Qué tristeza, poco de lo especial que había, menos ahora hay.
Al contrario de lo que pueda parecer hay coisas que es mejor no buscarlas, mejor no encontrarlas, mejor que vengan a ti.
Me fallan las voluntades, las buenas, las malas, las que me hacen falta, las que me sobran, las que me dañan y las que debería tener. Es triste pa caraças.
Quería tanto que no fuera así.
Pero cada vez que me atrevo, me arrepiento.
Y no sabes el esfuerzo y la sobrepensada que me pego antes de hacer nada y siempre siempre siempre me lamento después.
¿Pasa desapercibido?
Pasa, claro que pasa de lado.
¿O realmente resume lo que ya pienso?
Qué vago intento de llamar tu atención.
¿Pero do que estavas à espera?
De una salida.