Al parecer ya lo dijo Pedro Salinas por mí
La idea que tiene una persona como yo, de donde yo soy… Cuando veo un hombre que me parece atractivo, guapo, que me atrae, no se, que tiene algo. Un ojo bonito encima de una nariz más invulgar. Bueno, invulgar pero normativa en esta zona horaria… en lo que me fijo no es en sí en su atractivo, sino en cómo mira. Qué mira. En qué se fija, cómo reacciona su cara a lo que está viendo, puede que también esté escuchando, mientras habla, mientras también él observa su entorno, cómo se le achican los ojos cuando fija la mirada en algo muy lejano, o le brillan mientras sonríe. Una silueta con un punto de vista. Y dónde es la situación es otro punto. Dónde está el observador y desde qué lugar lo observa. Porque observar con curiosidad está bien si no es muy descarado ni desagradable para el observado. Para no crear el ppio de incertidumbre. Sin saber el observado del observador su conducta no se altera ni se sesga por ser observado. Y el observador ve la versión pura. O menos modificada de la expresión del rostro, de la mirada, del comportamiento en sí.
La perspectiva del observador viciada por el prejuicio. Yo puedo estar viendo a una persona que me parece ser de una manera por el comportamiento que tiene en ese exacto momento e inferir el resto de su vida, de sus costumbres, de su manera de ser, de su personalidad y de sus debilidades. ¿Nervioso en un aeropuerto? ¿La ansiedad te define?. La ansiedad te define. ¿Esto es una constancia? ¿Una realidad? Una inferencia de un determinado momento? ¿Una rareza, una arista de la personalidad? O una manifestación de como eres en momentos de estrés? ¿Es una necesidad identificar este arquetipo en los otros para defendernos de ello? ¿Para aprender de ello? ¿Para saber cómo reaccionaríamos nosotros en la misma situación y sentirnos más preparados?
