A lo mejor es un buen punto de partida.
Se avecina un cambio, espero.
Y no sé si servirá para algo.
Yo creo que sí, al final siempre estoy esperando que me pase algo trascendental.
Tengo siempre el deseo de que me atropelle un camión, un camión figurativo, no uno de verdad bruta. A ver si me mueve el piso y se me recolocan las entrañas donde van.
La cuestión es que eso fantasiado no tiene aristas y parece medio que una salida. Otra vez la huída rondando.
Pero si te atropella un camión no te va a mejorar la vida. La cambia y seguro que para peor.
Por eso un cambio relativamente pequeño no llegará para mover cimientos, hará como el viento y puede que haya que arreglar un par de cosas pero no caerá ningún muro. O eso creo.
Igual un cambio de aires puede que no esté tan mal.
Igual será mejor que quedarme como estoy.
Igual si nada trascendental cambia, nada pasa.
A lo mejor es un buen punto de partida. Como la canción de Rocío Jurado.